BUSQUEMOS UNA EDUCACION LIBERADORA

Estudiantes

Este esfuerzo está orientado a que la sociedad en su conjunto, el Estado y Gobierno se sensibilicen entorno al grave problema que día a día y durante ya muchos años viene enfrentando nuestra niñez, en un campo tan sensible como es la Educación.

 

Muchos niños y niñas, sino la gran mayoría, que conocemos en los distintos barrios de nuestras ciudades, diariamente están enfrentados con su mayor problema: convertirse en adultos funcionales a su tierna edad ante la indiferencia de nosotros los adultos reales, y el abandono de los gobiernos de turno que se preocupan más por cumplir las exigencias del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que de responder a las necesidades de estas criaturas del pueblo (niños y niñas)- las cuales son obligadas(os), a colaborar en los trabajos de los adultos y a estos por distintas razones les cuesta admitir que son los niños quienes necesitan bastante comprensión, cariño y afecto para poder crecer según su propio ritmo.

Estudiantes del Cesar Jerez

 

En gran número de casos, los padres los mandan lo más temprano posible a la escuela con la gran ilusión de que sus hijos logren el éxito, escalar lo que ha ellos les fue negado, y se repite así el fracaso que la generación adulta marginada vivió en su tiempo. A esto sumemos nuestro desprecio y la indiferencia con respecto al juego, que sin embargo, es la actividad fundamental para el aprendizaje del niño. El juego lo consideramos como una pérdida de tiempo, sin embargo son pocos los adultos que juegan con ellos.

 

Desesperadamente deseamos, que niños y niñas aprendan a leer y escribir aunque sea mediante la pedagogía del furtivo y la disimulada retorcidita de oreja o el reglarcito estimulador de la memoria infantil, distraida y juguetona. La metodología que se aplica con este fin, lleva al aburrimiento y al rechazo de la escritura y la lectura. Maestros y padres de familia, no tenemos el hábito de la lectura; de quienes se espera  que enseñen a leer y escribir, apenas leen y escriben.

 

La metodología principal de la lecto-escritura, aún no ha dejado de ser la plana y la copia, ejercicios que manifiestan la profunda desconfianza de toda una sociedad con respecto a las capacidades intelectuales de los niños, principalmente de los pobres. Dejemos ya de pensar que solo son capaces de aprender a leer y escribir si repiten: letras, palabras y frases como si fueran máquinas. Adentrémonos un poquito más en ese mundo extraño de los niños y borremos esa equivocada convicción adulta de pensar que los infantes solo aprenden si los grandes les enseñamos, admitamos que ellos son seres intelectualmente competentes y activos, capaces de construir constantemente sus propios conocimientos, independientemente de nuestros conceptos de enseñanza que muchas veces son estorbos para su proceso.

 

Debemos entender que el niño y la niña es ante todo, un actor inteligente y que solo reconociéndolos como tales podemos construir un ambiente pedagógico favorable para ellos. Brindémosle la oportunidad de disfrutar de una educación liberadora, dejemos ya de pensar en la enseñanza fundamentada en obediencia, el sometimiento y el temor, apostemos por una educación cimentada en la responsabilidad, pero en la responsabilidad de todos.

 

Prof. Róger F. Zeledón Flores

Colegio Pedagógico “Padre César Jerez”