LOS SIETE HABITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA (PARTE II)

EMPEZAR CON UN FIN EN MENTE

•Empezar hoy con la imagen, el cuadro, el paradigma de vida, como marco de referencia o criterio para el examen de todas las otras cosas.  Teniendo el fin, usted puede asegurarse de que lo que haga siempre este de acuerdo con los criterios que ha definido como importantes y cada día contribuya de modo significativo a la visión que usted tiene de su vida como un todo.

•Comenzar con una clara comprensión de su destino. Saber donde se esta dirigiendo, de modo que se pueda comprender donde se esta y dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta.

• Nos habla de la trampa de la actividad, donde se asciende por la escalera del éxito y se descubre años después la escalera estaba en la pared equivocada, se puede estar muy atareado, sin ser efectivo.

•Todas las cosas se crean dos veces: Siempre hay una creación mental y luego su creación física.

• En el caso de una empresa, si queremos tener éxito, se debe definir lo que se esta tratando de lograr, se piensa cuidadosamente el producto o servicio que se quiere proveer, fijándose un objetivo en el mercado y después organiza todos los elementos para dar en el blanco.

•Si comprendemos y aceptamos este principio actuaremos dentro de los límites de nuestro círculo de influencia y lo ampliaremos y si no lo hacemos reduciremos este círculo.

•El segundo hábito se basa en principios de liderazgo personal, lo que significa que el liderazgo es la primera creación.

• Liderazgo no es administración. La administración es la segunda creación (3er hábito). Pero el liderazgo va primero.

•Hay que rescribir el guión, conviértase en el primer creador

•La pro actividad se basa en la autoconciencia, los dos privilegios humanos adicionales que nos permiten aumentar nuestra pro actividad y nuestro liderazgo personal son la imaginación y la conciencia moral.

•Empezar con un fin en mente significa empezar cada día teniendo los valores firmemente presentes. Entonces cuando aparezcan los problemas, los desafíos, podré tomar mis decisiones basándome en esos valores. Puedo actuar con integridad. No me veo obligado a reaccionar ante las circunstancias, guiado por emociones momentáneas, puedo ser verdaderamente pro activo, verme impulsado por mis valores que ya están definidos.

  Misión personal: Se centra en lo que uno quiere ser (carácter) y hacer (aportaciones y logros) y en los valores o principios que dan fundamento al ser y al hacer. Es una base para tomar decisiones importantes.

  Las personas no pueden vivir en el cambio si en su interior no persiste un núcleo invariable.  Debemos estar en el centro: para escribir un enunciado de la misión personal.

  Tenemos que empezar en el centro mismo de nuestro círculo de influencia, ese centro compuesto por nuestros paradigmas más básicos, la lente a través de la cual vemos el mundo.

• Allí aplicamos nuestra autocon-ciencia para examinar nuestros mapas y si valoramos los principios correctos, aseguramos que esos mapas describan con exactitud el territorio, nos ayuda a determinar nuestros talentos singulares y nuestras propias áreas de contribución. Allí usamos nuestra imaginación con el objeto de crear mentalmente el fin que deseamos.

  Es también allí donde nuestros esfuerzos concentrados logran ampliar nuestro círculo de influencia.

Lo que haya en nuestro centro, será la fuente de nuestra seguridad, sabiduría, guía y poder

Seguridad: Representa nuestro sentido de la valía, nuestra identidad, nuestra base emocional, autoestima, nuestra fuerza personal básica.

Guía: La fuente de dirección en la vida, nuestro marco de referencia interno que nos interpreta lo que sucede afuera, está las normas, principios o criterios implícitos que DIA tras DIA gobierna nuestra acciones y decisiones.

Sabiduría: Nuestra perspectiva de la vida, mi sentido de equilibrio, nuestra comprensión del modo como se aplican los diversos principios y partes. Abarca el juicio, el discernimiento, la comprensión.

Poder: Capacidad o facultad de actuar, la fuerza y potencia de realizar algo. es la energía vital para elegir y decidir. incluye la capacidad para despegarse de hábitos profundamente enraizados Y cultivar otros superiores mas efectivos.

Los cuatro factores son interdepen-dientes: La seguridad y la guía otorgan verdadera sabiduría y esta trae la energía, el poder. Ellas dan origen a la fuerza de una personalidad noble, un carácter equilibrado y un ser humano hermosamente integrado.

 Al centrar nuestra vida en principios, creamos una base sólida para el desarrollo de los cuatro factores sustentadores de la vida.

El liderazgo personal no consiste en una sola experiencia. No empieza o termina con el enunciado de la misión personal. se trata de un proceso que consiste en mantener en mente la propia visión y los propios valores.  Y en Organizar la vida para que sea congruente con las cosas mas importantes de la vida.

 

Jonny Martínez

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